SISTEMA INTEGRAL DE NUEVA EVANGELIZACIÓN

 

EL SINE EN LA DIÓCESIS DE RIOHACHA

 

UN POCO DE HISTORIA EN NUESTRA DIOCESIS


En el año de 2009 iniciamos los primeros pasos hacia esta opción pastoral llamada Sistema Integral de Nueva Evangelización (SINE). Se programaron actividades con el clero y se hizo la presentación general al laicado en el encuentro anual, en la casa de retiros Betania. Se participó de los encuentros nacionales de SINE y de delegados. Así fuimos madurando hasta comenzar el proceso en algunas parroquias que hoy se ven fortalecidas con este proceso evangelizador.
El apoyo del Señor Obispo ha sido crucial para que junto con el Padre Hernando Badel y Padre Samuel Chavarro, sirvamos en la instauración del proceso en las parroquias. Actualmente tenemos una comunidad en la parroquia San Francisco de Asís de Riohacha y numerosos semilleros en muchas parroquias. Así mismo en algunas se continúa con la etapa del permanecer y perseverar.
Asistidos con el Espíritu Santo avanzamos en esta hermosa obra evangelizadora apoyados con el clero de esta diócesis, que son la columna en la cual se sostiene y crece este proyecto evangelizador que busca renovar nuestra pastoral tradicional haciendo de nuestras parroquias comunidades vivas, dinámicas, evangelizadas y evangelizadoras. La meta es vivir todos y todo en comunidad siendo santos, hermanos y apóstoles.

 

Prologo
“La Evangelización constituye la misión esencial de la Iglesia: la gracia y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda: existe para evangelizar” (EN 14). El SINE tiene como cometido ayudar a cumplir esta noble misión en nuestros pueblos y a nuestras gentes. Y nuestra Iglesia diocesana lo ha venido asumiendo con más claridad. Por tanto “ha llegado el momento de dedicar todas las fuerzas eclesiales a la Nueva Evangelización y a la misión ad gentes. Ningún creyente en Cristo, ninguna institución de la Iglesia puede eludir este deber supremo: Anunciar a Cristo a todos los pueblos” (RM 3, citado en discurso inaugural de Santo Domingo 28).

 

Objetivo general

Suscitar la adhesión personal a Jesucristo y a la Iglesia de tantos hombres y mujeres bautizados que viven sin energía el cristianismo, han perdido el sentido vivo de la fe o incluso no se reconocen ya como miembros de la Iglesia, llevando una existencia alejada de Cristo y de su Iglesia (DSD 26). El SINE responde a esta realidad mediante el anuncio Kerigmático, la formación permanente a través de la catequesis, la vivencia de la fe en pequeñas comunidades y la acción apostólica (misión) como identidad misma de la Iglesia.

 

Objetivos específicos

Aceptar por la fe la persona de Jesucristo como el solo Señor, presentándole una adhesión global, con una sincera conversión y encuentro, que es verdadera experiencia de salvación y de vida nueva, a través de su Espíritu Santo.

Asumir la vivencia del Evangelio en pequeñas comunidades, con una conciencia más madura en la fe, que les permita permanecer en el Señor y lo que implica su seguimiento en todos los campos: personal, familiar y social.

Conformar el comité central del SINE diocesano, tanto humano como logístico, en la medida que este vaya floreciendo por la gracia de Dios.

Brindar la formación necesaria a sacerdotes y laicos sobre el proceso de nueva evangelización y acompañar las diversas etapas del mismo a través de los retiros y la formación.

Acompañar a los párrocos en el crecimiento de la fe de sus comunidades mediante la instauración de las etapas del proceso en cada comunidad parroquial.

Evaluar en cada parroquia los procesos de evangelización, que nos garanticen una parroquia evangelizada y evangelizadora.

Con la ayuda del comité central y la curia diocesana, apoyar el desarrollo del proceso con el material necesario para cada etapa, buscando que sea asequible a todos.

Organizar misiones parroquiales con la ayuda de los laicos ya evangelizados y los seminaristas – en los tiempos fuertes y de vacaciones – para establecer las casitas de oración como base del proceso.