HOMILÍA EN LA FESTIVIDAD NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS

Corramos todos al encuentro del Señor los que con fe celebramos su misterio, acerquémonos con el alma bien dispuesta, nadie deje de participar en este encuentro, nadie deje apagar su luz. Del mismo modo que la Virgen Madre Señora de los Remedios tomó en sus brazos la luz verdadera y la comunicó a los que yacían en tinieblas, también nosotros iluminados por ella durante estas fiestas, apresurémonos a salir al encuentro de nuestros hermanos que, agobiados y en oscuras tinieblas, esperan el remedio para su males.


El remedio para todos los males tiene una doble fuente de procedencia: nos visita "el sol que nace de lo alto" y "con esta luz que puede iluminar a todo hombre", cada creyente en su compromiso ilumina a sus hermanos; ese es el sentido de la vela que recibimos y llevamos para resplandecer en todos nuestros hogares, ambientes, diversiones, ocupaciones y relaciones.


Este es un año electoral donde todos los ciudadanos habilitados y conscientes elegiremos las autoridades que representarán el esfuerzo sincero y tenaz por trabajar para conseguir el bien común de todos los Guajiros durante cuatro años. También la Luz de Cristo tiene que estar presente en el mundo de la política porque se trata de conducir a un pueblo que en su mayoría es creyente y además anhela comprometerse en un proceso de profunda Evangelización para su propio y auténtico bien.


Dar pasos en la dirección correcta hacia La Guajira que queremos, pasa por la  resignificación de la palabra, la negación a la idea según la cual el fin, por noble que este parezca, justifica los medios adoptados. Enfrentar la corrupción es vital para cerrarle el paso a la penetración del narcotráfico y el crimen organizado en los espacios de representación y deliberación política. Es importante que los recursos públicos sean ejecutados allí en donde debe ser: en la garantía de los derechos ciudadanos. En La Guajira que soñamos, realizar y respetar los acuerdos debe ser la base que abra caminos a futuros escenarios de paz. Por eso no reinara el miedo y el terror como lo afirma el diario el Tiempo.


Apartémonos y saneemos ya lo que llamaríamos un sub-consciente colectivo alegremente aceptado y asumido de consecuencias nefastas para la civilidad y el progreso, que puede ser resumido en dos peligrosas convicciones:


a)        La legalidad de lo ilegal como principio de acción en todos los campos de la vida, dejando abierto el camino para la deshonestidad y la corrupción.
b)        "Me la hizo, me la paga", dejando abierto el camino de la venganza y la violencia, camino funesto para dirimir los conflictos.


El mundo entero valoró y aplaudió las realizaciones de Nelson Mandela en su "largo camino hacia la libertad ", tal como tituló su autobiografía, pero pocos han profundizado en los principios y medios que utilizó para conseguir tan encomiables objetivos: no alodio no al rencor, no al desquite, no a la venganza, que los larga e injustamente oprimidos nunca se vayan a convertir en opresores. Que nos sirva esta valiosa iluminación para la definitiva solución del conflicto colombiano.


Sueñan todos los guajiros un departamento en donde la política para la paz y la reconciliación sea un imperativo, en donde no haya secuestrados," extorsionados (ni privados injustamente de la libertad, en donde la salida al conflicto sea en forma negociada y donde todos los actores del conflicto se sienten a pensar solamente en un mejor departamento, con mejores condiciones para todos sin asomo de impunidad que genera nueva violencia.


Sueñan todos los guajiros un departamento equitativo en al acceso a los derechos de una vida digna. No olvidamos que la guerra ha sido entre colombianos, hijos de una misma tierra e historia. Soñamos un departamento donde los derechos fundamentales de todos sean respetados, por el compromiso, la honestidad y el esfuerzo de sus gobernantes.


Sueñan todos los guajiros con un pedazo de tierra con agua, no simplemente guardada en un costoso embalse, en donde se pueda sembrar futuro. Soñamos con una política agraria en donde las familias campesinas tengan acceso a la tierra productiva. Soñamos un campo en paz. Soñamos que la población más desfavorecida cuente con justos subsidios y que no se vean obligados a recurrir a cultivos ilícitos para sobrevivir.


Sueñan todos los guajiros con que sus hijos puedan aspirar a los más altos niveles de educación' soñamos con científicos, médicos, teólogos, abogados, artistas, músicos, filósofos, que creen literalmente para nuestro país. Soñamos una educación multiétnica y pluricultural donde, a pesar de ser diferentes, los colombianos puedan aspirar a aprender juntos. Soñamos con proyectos turísticos que valoren los enormes recursos naturales pero respeten el medio ambiente. Donde Riohacha llegue a ser la ciudad global según el acertado empeño de nuestro alcalde.


Sueñan todos los guajiros y quienes sin serio estamos comprometidos con el bienestar de este pueblo hasta el fin, con un departamento en donde las elecciones sean la fiesta de la democracia, donde el abstencionismo no sea el protagonista, donde la sociedad civil sea la veedora de todas las acciones políticas, donde el valor de la honestidad y el respeto por lo público sean el estandarte de la política y su administración, donde los votos no se compren con prebendas sino se merezcan por logro.


Sueñan todos los guajiros con su departamento que, con sus mares, ríos y montañas es un verdadero paraíso. Soñamos con recuperar los ecosistemas anteponiendo la sostenibilidad ambiental a la rentabilidad económica de las exportaciones minero-energéticas.

Sueñan todos los guajiros con la reivindicación de la deuda histórica con los afro-descendientes, los indígenas, los pobres, con todos aquellos a quienes la historia descuidó ya quienes irrespetamos en sus tradiciones.


Sueñan todos los guajiros con ciudadanos formados en valores éticos y principios morales; ciudadanos comprometidos con los problemas del país, ciudadanos protagonistas y con capacidad de construir nuevos tejidos sociales y para colaborar en el diseñar de un nuevo proyecto de un departamento más equitativo, más comprometido con la resolución de todos los problemas que hemos heredado, pero que podemos y queremos resolver.


"El único canal de ascenso social, político y económico es LA EDUCACIÓN; esta es la única vía hacia una sociedad crecientemente igualitaria y equitativa, es decir: justa y en paz". La educación básica, la seguridad y la infraestructura son la raíz de la competitividad.


La Iglesia educó y lo sigue haciendo, en los escenarios que tiene a su alcance, pero actualmente el panorama es desalentador y el futuro poco prometedor en algunas instancias.


En un Departamento en grave crisis, urgentemente necesitado de líderes auténticos para poder vislumbrar un mañana diferente, desde hace cinco años la Educación pública tomó en algunos sectores el camino del comercio, en otras palabras "la educación pública se convirtió, para algunos, en un buen negocio privado".


Varias Administraciones entregaron los contratos educativos a un grupo cada vez más grande y más voraz de UT, ONG, CONSORCIOS, Y FUNDACIONES la mayoría de ellas sin ninguna mística, experiencia, trayectoria, respaldo financiero, organización ni sentido misional, que han convertido la más importante tarea de la existencia, en una carrera que busca manejar para su propio beneficio los dineros sagrados de la educación de los más pobres.


La expedición en el año 2011 del decreto 2500, rectamente diseñado para el bien de los pueblos Indígenas en la conservación de sus tradiciones, identidades, usos y costumbres generó una rapiña despiadada entre varias de estas entidades que se lanzaron a "comprar" los avales de las Autoridades Tradicionales con el fin de manejar ingentes recursos económicos ignorando los deberes y exigencias de los procesos educativos vulnerando así los derechos de los niños y niñas e incluso del personal contratado para dicho servicio. Estas realidades ya han sido expuestas en los niveles gubernamentales correspondientes.


Antes estas lamentables realidades, debemos guardar la esperanza firme y cierta en el Señor que no nos abandona, que por su Gracia, todos los .sueños de nuestro pueblo Guajiro llegarán a lograrse. Por ello, nos encomendamos de nuevo a la maternal intercesión de la Santísima Virgen María, Nuestra Señora de los Remedios, que por su humildad fue enaltecida y hallada digna de ser la Madre de Cristo, el Príncipe de la Paz. Que tu luz Señor nos haga ver la luz.